Puede definirse a la "ideología" como el conjunto de ideas, valores o creencias que conforman una visión del mundo y orientan la acción social o política ((ver))(1). Dicho de otra manera, es el "lente" a través del cual se interpreta (o se filtra) la realidad.
Hay ideologías que sostienen posiciones sociales, incluso desde el derecho ((ver))((ver)). Con esto no hay problema. El cuestionamiento surge cuando ese filtro sustituye o distorsiona la realidad, de modo tal que se asumen como una "verdad"((ver)) "soluciones" individuales o sociales que son erróneas, irrazonables, ineficientes, ineficaces ((ver)).
Así, en lo que interesa para la observación corriente, la ideología se convierte en sesgo cuando -v.gr.- se transforma en un obstáculo cognitivo que compromete la imparcialidad del intérprete jurisdiccional ((ver)); así, cuando este predetermina el resultado de un caso basándose en sus creencias personales antes de valorar jurídicamente los hechos según han sido probados en concreto ((ver))(2). Cuando esto ocurre estamos frente a un quiebre en el razonamiento que es impugnable por arbitrariedad ((ver)).